PRIMEROS  PASOS  CON  UN  MULTIPLICADOR

 

Los primeros pasos con un multiplicador suelen ser poco gratificantes en relación con su uso, debido a que su manejo comporta cierto aprendizaje y adaptación, pues el cambio de pasar de un carrete de bobina fina a un multiplicador es bastante significativo.

Si pusiéramos un ejemplo, equivaldría en coches a usar un Ferrari. Tendríamos un vehículo con muchas prestaciones pero, que para sacarle todo su rendimiento, deberemos invertir cierto tiempo para conocer todas sus posibilidades. Lo que significa hacer "kilómetros" bajo todo tipo de condiciones ambientales, ya sean estas favorables o adversas. Con ello conseguiremos que acabe haciéndose agradable al uso y poder disfrutar de todas sus posibilidades. Pues bien, no hay que asustarse, intentaremos comentar con detalle, cómo "conducir" nuestro multiplicador hacia sus mejores prestaciones, y así poder sacarle lo mejor de él.

 

 

 

 

LOS CARRETES MULTIPLICADORES

 

Los carretes de hoy en día, son bastante más completos que hace unos años, disponen de tres tipos de frenado: magnético, mecánico, centrífugo y de estrella. El verdadero problema de estos carretes se generaba en la velocidad de salida de la línea, ocasionando los temidos enredos, siendo este un punto en su contra. Los más modernos basan su sistema de frenado en unos pequeños magnetos que se pueden regular a voluntad, facilitando al usuario el dominio del carrete

 

 

 

 

Freno magnético: Este tipo de freno es de inercia, pero basándose en unos magnetos o imanes pequeños, los cuales ejercen un campo magnético sobre la bobina, pudiendo, de esta forma, reducir la velocidad de giro a voluntad. Su regulación puede ser modificada o alterada desde el exterior del carrete, pudiendo graduarse sin necesidad de llegar a tener que desmontar ninguna pieza del carrete. Con este tipo de freno los multiplicadores son de más fácil manejo que los que disponen solo de freno centrífugo. Están alojados en un plato metálico sujetándose por su propio magnetismo, lo que hacemos en su regulación es, acercándolos o alejándolos de una de las caras de la bobina. Normalmente el sector de regulación se encuentra en el lado izquierdo del carrete, con una escala graduada que cambia según el modelo o marga del carrete. Si aumentamos el número en la escala, aumentamos también el poder de magnetismo y con ello el frenado, puesto que estamos acercando los magnetos a la bobina, (a mayor número, mayor frenada).

 

 

 

 

 

Freno mecánico: Es la presión que ejerceremos contra el eje de la bobina, mediante los dos botones laterales que se encuentran localizados a ambos o solo en uno, del carrete, según el modelo. La presión es ejercida contra el eje por unas láminas que están alojadas en el interior de los botones laterales. Para evitar el exceso de fricción de dos materiales duros o de similar resistencia, la pieza a tener contacto con el eje de la bobina será unas pequeñas láminas de cobre. Con esto conseguiremos ajustar el desplazamiento lateral de esta y, a la vez conseguiremos frenar la velocidad de la bobina. Este tipo de freno se emplea cuando lanzamos con aire en contra o con cebos muy voluminosos. En el botón del lado izquierdo, según en que modelos, encontraremos una escala regulable que puede oscilar del 0 al 9 para así poder tener una memoria de cómo quedó regulado la primera vez y, no tener que afinarlo sucesivamente.

 

 

 

 

Freno centrífugo: Se basa en dos pequeños pistones que se alojan sobre dos varillas metálicas alojadas en uno de los lados de la bobina, el desplazamiento de los bloques de freno se lleva a cabo por la fuerza centrífuga generada por la velocidad de rotación de la bobina, haciendo contacto sobre una corona metálica. Es muy parecido a los frenos de tambor de un coche, por poner un ejemplo.

 

 

 

 

 Freno de estrella: Se le denomina con este nombre, debido a su forma. Está localizado al lado de la maneta de recogida de la línea, con él se regula la salida del nylon, en acción de pesca, es decir, equivaldría al freno de un carrete de bobina fija. Sirve para que la pieza a pescar no nos pueda romper la línea, lo regularemos de tal manera que la bobina libere la línea a cierta tensión y así no correr el riesgo de rotura de la misma.

 

 

 

 

VENTAJAS E INCONVENIENTES

 

 

Ventajas:

Inconvenientes:

 La suavidad del lanzamiento y la facilidad de la salida de la línea de la bobina.

No hay riesgo de que la línea entre en la bobina retorciéndose.

Poco peso, incluyendo la línea contenida en la bobina.

Dimensiones reducidas.

Potencia de recogida o recuperación de la línea.

 

              Para su uso se necesita un aprendizaje.

              Al recoger la línea, la distribución debe hacerse manualmente.

              Recuperación de la línea, menor por vuelta de manivela

 

 

 

 

 

 

¿Cómo empezar a evitar los famosos enredos o "pelucas" que tan temidos han hecho a este tipo de carretes?

 

Llenaremos nuestro carrete solo y exclusivamente con la cantidad de metros con los que en un principio creamos o sospechemos que podemos lanzar, nunca llenar del todo el carrete, con esto evitaremos los tan temidos enredos y el considerable ahorro en nylon. Tengamos en cuenta que, una bobina completamente llena, en un carrete de tamaño como el Abu-García 6500 C3 CT Mag Elite, cabrían alrededor de unos 235 metros del 0,35 mm. y por tanto la línea no ha de ser lanzada, lo único que nos puede causar es el tan temido enredo de toda la bobina, o sea, que tengamos que eliminar completamente todo el nylon, los 235 metros.

Es como por ejemplo, en los carretes de bobina fija, los cargaremos con la línea que aproximadamente seamos capaces de lanzar más un tanto por ciento de más por seguridad, pero lo que no haremos nunca es cargar el carrete con 250 metros si solo lanzamos 150 ó 160 metros.

Yo he visto practicar con un multiplicador lleno hasta el borde de línea y, en el primer lanzamiento, la primera decepción, el mismo día del estreno, pudiendo percibir claramente un odio hacia este tipo de carretes, lástima se podría haber evitado.